 |  | © REUTERS/Stringer, courtesy www.alertnet.org | |  |
El primer avión con ayuda de Médicos sin Fronteras (MSF) tiene ya el permiso para aterrizar mañana sábado en Yangon, mientras MSF ha intensificado ya su programa de emergencia para el que hacen falta más expertos técnicos y suministros en los próximos días. MSF tiene personal en varios países esperando visados, y varios cargos están preparados para salir, aunque éstos aún necesitan permiso para aterrizar por parte de las autoridades.
El primer cargo, que contiene 40 toneladas de agua y material de higiene, stock de ayuda, medicinas y comida terapéutica despegará de Europa esta tarde. Ya hay autorización para aterrizar, y nuestros equipos estarán ahí para recibir el material y distribuirlo inmediatamente a los más afectados.
Los equipos de MSF, que ya estaban en Myanmar, respondieron inmediatamente después de que el ciclón golpeara el país con distribución de comida, artículos de primera necesidad, atención médica y mejora del acceso a agua potable.
Los equipos de MSF están usando dos barcos para llegar a las zonas más afectadas en la punta sud-oeste del Delta Irrawady, principalmente en Haigyi, Tongwa, y Pyinsalu, donde el 95% de las casas están destrozadas. MSF está en el proceso de extender sus actividades a otros pueblos. Los equipos han visto a muchas personas muertas pero es difícil dar una estimación de cuántas personas han fallecido. Hay muchas casas y otras estructuras arrasadas y gran parte de la zona está aún inundada lo que supone un obstáculo para encontrar lugares adecuados donde montar instalaciones para hacer consultas médicas.
Por el momento, nueve camiones con suministros han ido a Bassein, incluyendo 14,000 piezas de plástico para refugio, 62 toneladas de arroz, además de aceite, pescado y comida terapéutica. MSF está apoyando al hospital de Pathein (Bassein). En el sur de Pathein, MSF ha hecho cientos de consultas desde el miércoles, de las cuales la mitad son heridos por el ciclón, mientras que el resto son por diarrea, fiebre e infecciones respiratorias.
Otros equipos de MSF están haciendo evaluaciones en camión entre Yangon y Labuta, incluyendo la zona de Bogaley, un distrito donde viven unas 100,000 y que ha sido fuertemente golpeado. El hospital de Bogaley aún está funcionando pero siete de los ocho centros de salud de la zona están destrozados. MSF ha empezado a distribuir comida y dar asistencia médica. Los pozos y el agua necesitan ser reparados porque están contaminados, provocando diarrea.
En todas las localizaciones afectadas, los equipos están evaluando las necesidades a la vez que distribuyen comida y proporcionan cuidados médicos a la gente. Tras las evaluaciones, los camiones con materiales de ayuda adicional y comida llegan pronto. La comida distribuida proviene de stocks ya existentes de MSF y del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas. Sin embargo, se necesitan más comida y agua potable mientras nuestro equipo espera la llegada del avión este sábado.
“Los equipos de refuerzo y algunos materiales imprescindibles deben llegar pronto para ayudarnos a aumentar nuestros esfuerzos", dice Hugues Robert, jefe de operaciones de emergencia en Ginebra. "Hemos tenido discusiones muy constructivas con la autoridades y el hecho de que nos hayan dado luz verde para que el primer avión cargo aterrice el sábado es una buena señal. Hemos visto la escala de la destrucción y el sufrimiento es enorme. Pero no podremos afrontar estas necesidades tan urgentes sin los materiales adicionales que son necesarios y la llegada de personal de emergencia más experimentado, en concreto expertos en agua y saneamiento”.
Mientras MSF aumenta su respuesta y empieza a ver el alcance y la severidad del daño causado -el número de afectados y las poblaciones vulnerables expuestas al hambre y las enfermedades - queda claro que se necesita urgentemente una respuesta mucho mayor.
En total, MSF tiene 43 trabajadores internacionales y más de 1,200 locales trabajando actualmente en Myanmar.
|
 |
 |
|
 |