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Un mes después de que el terremoto de magnitud 8.0 golpeará la provincia china de Sichuan, el pasado 12 de mayo, los equipos de MSF continúan prestando apoyo psicológico a la población afectada por el seísmo. Dos equipos de psicólogos con experiencia en catástrofes han ofrecido asesoramiento y formación al personal médico y han empezado un programa de salud mental en los lugares donde se han instalado los desplazados.
La respuesta local, regional y nacional a la catástrofe ha sido enorme pero aún hay necesidades sin cubrir, especialmente en el campo de la salud mental.
“Esta emergencia ha sido distinta a otras en lo que se refiere a la rapidez y eficiencia por parte del gobierno y la respuesta local. En relación a otras emergencias de esta magnitud en otras partes del mundo, MSF ha tenido un papel mucho más limitado en materia de apoyo a una ayuda más amplia”, afirma Cindy Huang, coordinadora de emergencia de MSF en Sichuan.
Y añade, “MSF se centra en la asistencia médica y humanitaria de emergencia y por lo tanto no pretende participar en los esfuerzos de reconstrucción. A pesar de la rapidez y la eficiencia de la respuesta de emergencia, es importante recordar que la reconstrucción en términos físicos y humanos, es un proceso largo. No tengo ninguna duda de que China tiene la capacidad de reconstruir la infraestructura de forma rápida y con la calidad adecuada. Pero el proceso de restituir vidas es más difícil. Muchos heridos lograron salvar su vida gracias a esfuerzos heroicos e inmediatos pero será necesario que inviertan mucho tiempo y recursos para volver a sus vidas cotidianas. Por ejemplo, las personas paralizadas debido al terremoto necesitarán un largo periodo de fisioterapia y otra clase de apoyo emocional y práctico. Animo a la gente a pensar en la reconstrucción como un compromiso total con la restitución de las vidas de las personas y las comunidades”.
Apoyo en salud mental a las personas desplazadas
Aunque se ha dado respuesta a las necesidades más básicas como alimentos y abrigo, algunos supervivientes requerirán apoyo psicológico para recobrar el equilibrio en sus vidas.
Un equipo de tres psicólogos está actualmente trabajando en Hanwang, ciudad de Mianzhu, donde los desplazados por el terremoto viven en refugios temporales. Otro programa de salud mental en Long Men Shan, ciudad de Pengzhou, concluyó a principios de esta semana.
En estrecha colaboración con la Cruz Roja china, MSF ha donado 4.570 tiendas, 800 rollos de lona de plástico y otros artículos de primera necesidad (10.000 piezas de ropa interior y 2.000 palanganas). MSF también ha donado medicamentos y suministros médicos a varios servicios de salud de la zona.
Hasta 40 trabajadores internacionales y 16 nacionales han trabajado en la región siniestrada, atendiendo las necesidades médicas y más básicas de los damnificados, proporcionando atención quirúrgica y médica básica, compartiendo conocimientos de nefrología*, prestando apoyo psicológico y donando medicamentos, material médico y no médico.
MSF continuará haciendo el seguimiento de las necesidades de la población. Actualmente, MSF tiene ocho trabajadores internacionales y nueve nacionales trabajando en Sichuan.
MSF trabaja en China desde 1988. En el momento del terremoto, el personal de MSF estaba trabajando en Nanning, en la región autónoma de Guangxi Zhuang, donde la organización lleva a cabo un proyecto de VIH/sida desde2003. A principios de 2008, MSF traspasó otro proyecto de VIH/sida en Xiangfan, provincia de Hubei, a las autoridades chinas.
* Los nefrólogos son especialistas en el “síndrome del aplastamiento”. Este síndrome es una afección en la que el tejido muscular dañado por heridas internas graves emite cantidades masivas de toxinas a la sangre, lo que conduce a un fallo renal. Si no se trata, puede ser mortal.
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